18 de octubre de 2018

COMO UNA BORRACHERA

No hay medallas que sienten mejor que las que vienen en forma de cariño. No se pueden tocar, pero se palpan y no pierden el brillo con el paso del tiempo.
Estos días me he sentido muy querido... ¡Y estoy muy agradecido!



Con el objetivo de participar en el Campeonato de España MD que se celebraría en Orihuela el 4 de marzo (fecha en la que cumpliría 38 años), comenzaba el año con todas las energías puestas en la temporada de duatlón, deporte que desde hacía siete años no practicaba.
Los deportistas que pasamos por caja casi todos los fines de semana para hacer lo que nos gusta, nos movemos por motivación... ¡Y por ilusión!. Yo encontré una buena dosis de ambas en la cita de Orihuela... Hasta que pasó.
Como una borrachera en la que lo pasas bomba mientras dura, dejándote una resaca bestial cuando pasa, puedo definir lo que supuso para mí proclamarme Campeón de España de Duatlón MD (GGEE)... Y no sabría como explicarlo pero el sentimiento de vacío que sentí me acompañó durante unos meses.
Cuento en la sección "Sobre Mí" -que aparece en el lado superior/derecho de este blog- que con 38 años en la espalda he logrado ver y entender el deporte desde un punto de vista en el que la competición no sea lo único que me motive para seguir vistiéndome de corto cada día, para intentar seguir al pie del cañón durante muchos años más.
Con esto no quiero decir que no vuelva a disfrazarme de duatleta para competir o a intentar volver a estar en la salida de un Campeonato de España, pero tengo claro cuales son mis prioridades. Aquello que me llena de verdad deportivamente hablando.
Con más de 9.000 kilómetros pedaleados sobre un rodillo, otros cuantos al aire libre y largas sesiones de carrera en los primeros nueve meses de este 2018, necesitaba algo que me devolviera la motivación y la ilusión. Palabras clave para cualquier deportista popular, como digo arriba.
De esa búsqueda surge la idea de intentar completar 4 Maratones Sub 3 horas en 21 días.


Logroño y Burgos ya son historia y nos esperan por delante los 42,195 km de las Maratones de Bilbao (20 de octubre) y Alcalá de Henares (28 de octubre).
Mucho trabajo en la sombra (y al sol) hay detrás de este reto que me he marcado a favor de la lucha contra la Leucemia. Buscar objetivos que uno se autoimpone y hacer todo lo posible para llevarlos a cabo es lo que nos hace mejores personas a la gente de a pie... Porque al final los sueños no se cumplen, se trabajan.


El paso por Logroño y Burgos se resume en 352 minutos y 81 segundos a un ritmo medio de 4:06 min/km con una frecuencia cardíaca media de 148 ppm y 7.345 calorías consumidas, que se traducen en 932€ recaudados... ¡Seguimos!


Ya que estamos de paso, dejemos huellas bonitas...

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