21 de febrero de 2018

180 KM SIN SALIR DE UNA SIDRERÍA

"Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo." (Eduardo Galeano)


El pasado domingo se cumplió un año desde que completara una maratón sobre un tapiz rodante en la Sidrería El Requexu. Y para celebrar el aniversario de una jornada inolvidable... ¡Volvimos a liarla por una buena causa!
El objetivo, completar 180 kilómetros de ciclismo (indoor y en estático) sobre el rodillo simulador Bkool, cubriendo el mismo recorrido por el que transcurre el Ironman de Barcelona. Todo ello con el fin de dar visibilidad a su gran labor y recaudar fondos destinados a la Asociación de Enfermos Musculares del Principado de Asturias (ASEMPA).

Eran las 10:30 horas cuando comenzaba a pedalear, acompañado de un pequeño grupo de amigos que quisieron estar desde primera hora apoyando la causa.
Algo me decía que iba a ser una buena mañana... ¡Y no me equivocaría!


De menos a más, pensando en todo aquello que me hace sentir bien y sabedor de que sería un buen entrenamiento de cara a mi participación en el Campeonato de España de Duatlón LG, voy descontando kilómetros fijándome metas de 60 minutos:
  • 1ª hora: 41,7 km
  • 2ª hora: 84,1 km
  • 3ª hora: 128,9 km
  • 4ª hora: 175,2 km
4 horas, 4 minutos y 32 segundos después, cruzaba una nueva meta.


Hasta aquí la parte deportiva... La que carece de importancia.

No hace falta ser un lumbreras para llegar a entender que este tipo de eventos encierran un valor sentimental difícil de describir. Hay que vivirlo para entenderlo. 
Correr o pedalear para personas cuya vida es un poco (o un mucho) más difícil que la tuya, sentirte válido para ellos, ser su motivo de alegría aunque sólo sea durante unas horas... ¡Llena el alma y hace más fuerte el corazón!
Saber que a pesar de no tener medios (ni materiales, ni económicos), estás haciendo todo lo que está de tu mano (y de tus piernas) para que tu paso por este mundo no sea en vano, te hace ser mejor persona. 
Levantar la vista y ver (y sentir) que no estás solo... Sentirte respaldado por gente que -como tú- están aportando una parte de su VIDA en busca de un bien común, reconforta... Y te hace seguir confiando.
Porque desde hace tiempo -y aún más desde el domingo- confío en Coco, Opi y Javi... En Chiqui y Agustín... En Fran, Enol, Germán, Marián, Malio, Yoli, Manuel, Diego, David, Fredo, Jesús, Pili, Sergio, Borja, Bea, Irene, Paula, David, Eloy, Gonzalo, Juan Carlos, Amor, Elena, Richi, Kike, Laly, Gloria, Blanca, Ángel, Federico, Israel... Confío en los míos. 
Confío en ti, en mí y en todos mis compañeros. En aquell@s que hacéis más bonitas mis pedaladas y le dais sentido a mis pajas mentales.


Podemos carecer de muchas cosas, incluso de talento... ¡Pero que no sea por no echarle huevos! 
A base de docenas, cumpliendo con el Reto 15.052 km Bkool 20181.865€ ya han sido destinados a ASEMPA en lo que llevamos de año . ¡Seguimos!


Hoy La Nueva España de Gijón me sorprendía con una viñeta muy simpática.


No me quiero imaginar como llegará a casa el pobre hombre el próximo 1 de mayo, fecha elegida para intentar completar 360 kilómetros de ciclismo (indoor y en estático) sobre el rodillo simulador Bkool, cubriendo los mismos recorridos por los que transcurren los Ironman de Kona y de Barcelona.
La Sidrería El Escalón (La Felguera) se vestirá de gala para intentar aportar un nuevo balón de oxígeno a la Asociación Asturiana contra la Fibrosis Quística.


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