26 de abril de 2017

LA OCTAVA DEL AÑO

816 PUESTOS GANADOS = 816 EUROS DONADOS

Sábado 22 de abril 2017
6:45 horas de este penúltimo sábado de abril y antes de que suene el despertador ya tengo los ojos como platos. Toca levantarse. Por delante un día duro.
Mientras me tomo el café, ordeno mi cabeza. La historia se repite.
Tras cargar el depósito de diésel, adecentar la furgoneta, pasar por casa para darle un beso a mi madre y soltar un poco las piernas, me doy una buena ducha antes de ir a trabajar. De 12:00 a 22:00 toca ganarse la vida en Forum Sport.
Tras una larga jornada, ya con los deberes hechos, toca viajar a La Coruña. Mayte me acompaña... ¡Gracias guapetona!
Una avanzadilla formada por un gran grupo de amigos nos esperará para hacer más bonito y gratificante este octavo asalto (sub 3 horas) del año a los 42,195 kilómetros... Como Loquillo, yo también tengo "mi banda de Rock&Roll".
Esperando que no haya novedad en el trayecto y todo vaya según lo previsto, emprendemos la ruta con el fin de llegar lo más pronto posible a tierras gallegas.
Un pequeño alto en el camino para comer una empanada -a treinta minutos de llegar a La Coruña- es la única parada que hacemos. Sin prisa pero sin pausa.

Domingo 23 de abril 2017
Faltan unos minutos para que el reloj marque la una de la madrugada cuando -por fin- estacionamos la furgoneta en un parking cercano al hostal donde pasaríamos lo poco que me quedaba de noche. Yo, que soy muy del refrán allá donde fueres haz lo que vieres, me tomo un Cola Cao made in Galicia antes de acostarme.


El reloj marca las 2:15 h. cuando por fin me meto en la cama... ¡Menuda paliza!
¡Hay que intentar dormirse rápido!, pienso... A las 7:00 horas sonará la alarma del teléfono y tocará volver a "vestirse de guerrero" para -sobrado de motivos y motivaciones- intentar llevar a buen puerto la octava maratón (sub 3 horas) del año, la segunda sin tener que "correr sin moverme del sitio" sobre una cinta.
Mi cuñado Manuel me espera en la recepción del hostal para tomar un café...


Pasan cinco minutos de las 8:30 horas cuando la organización anuncia la salida de los 855 atletas que -cada uno con sus objetivos- teñíamos de colorido la zona.
Raúl, Fran, Paula, Alfredo, Bea, Borja, Sergio y Manuel son testigos de honor.
Como ya había comentado en anteriores ocasiones, mi idea era la de comenzar a correr en última posición y por cada corredor adelantado donar un euro a la Asociación Galbán (lucha contra el Cáncer Infantil). Y así lo hice...


Teniendo en cuenta que el próximo día 1 intentaré el noveno asalto del año a los 42,195 kilómetros y cuatro días después haré lo propio con el décimo, tenía que gestionar las fuerzas para "batirme el cobre" sin vaciarme en el intento.
Mis 02:53'29'' según datos oficiales de la organización (02:48´43´´ y  una media de 153 p.p.m. según datos de mi gps) me dicen que corrí muy inteligentemente.


Los primeros kilómetros son un caos hasta que al paso por el km 3 alcanzo a la liebre portadora del globo de las 3 horas donde viajo hasta el kilómetro 20, momento en el que decido irme hacia adelante en solitario y hacer mi carrera para evitar posibles caídas generadas por la acumulación de gente en el grupo.
Con la musculatura resentida por las "batallas" libradas hasta la fecha pero con la experiencia que uno va adquiriendo en este tipo de distancias, voy de menos a más para -ganando varias posiciones en la última parte del trayecto- cruzar la meta en el puesto 39º que -teniendo en cuenta las condiciones en las que tomaba la salida- como ya experimenté en Zaragoza, sabe a "medalla de oro".


Tras la carrera, comida de las de quitarse el sombrero con "mi banda de Rock&Roll" formada por un grupo de amigos que dejaron a un lado su vida para acompañarme, haciéndome sentir como en casa a pesar de estar a más de 300 kilómetros de la tierra. El mundo es un lugar maravilloso, lleno de gente buena.


De vuelta para casa, tumbado en el asiento del copiloto de mi furgoneta me sentía bien y pensaba... Pensaba que esa mañana había corrido por Aitor, por Mauro, por Manu y por todos los niños enfermos de Cáncer... Por sus familiares y amigos... Por todos los que me acompañáis en esta aventura... Por TI... Por MÍ.

Lunes 24 de abril 2017
Muy honradamente, como debe de ser- hacía el ingreso de los 816€ prometidos, que serán destinados a la lucha contra el Cáncer Infantil, principal meta de este octavo asalto (sub 3 horas) del año a los 42,195 kilómetros.
Sin querer demostrar nada -con el fin de mostrar públicamente la realidad como es- 816€ para los que, a pesar de contar con colaboraciones de empresas y particulares, tuve que arrimar dinero de mi propio bolsillo. Mi maltrecha cuenta bancaria se resiente en la misma proporción que mi riqueza interior crece.
Como escribía en la entrada anterior, para llegar hasta aquí hay que ser muy honrado con uno mismo y sacrificarse mucho... En todos los sentidos.


Para terminar, solo me queda mostrar mi más sincero agradecimiento a TODOS los que habéis arrimado el hombro para que esta aportación haya sido posible.
En EQUIPO, como suelen salir mejor las cosas... ¡Lo HEMOS conseguido!








"Una persona no puede escoger directamente sus circunstancias, pero sí puede escoger sus pensamientos y darle forma a sus circunstancias indirectamente y con seguridad." (James Allen)


¡LA OCTAVA "TA FECHA"!

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