21 de julio de 2016

LAS BICIS SON PARA EL VERANO

Sigo a lo mío... Tengo días buenos, otros regulares y otros malos (como todo el mundo); pero siempre los afronto (o al menos lo intento) con una meta fijada en un horizonte no muy lejano, que me permita tener un motivo por el que seguir avanzando, aún cuando ni las piernas ni la cabeza responden...


Con la cabeza alta y la vista al frente, siempre fijada en el horizonte -a diez días de terminar el noveno mes de la iniciativa Kilómetros x Investigación- me encuentro a 778 km de los 3.338 previstos desde el pasado 1 de noviembre.
Este mes de julio -aprovechando que "tenía los deberes hechos", motivo que me permite cierto margen para hacerlo- he levantado un poco el pie del acelerador (en cuanto a correr se refiere) y he aprovechado el buen tiempo para coger la bicicleta y pedalear, con el fin de sumar kilómetros de cara a futuras iniciativas deportivas/solidarias que ya están a la vuelta de la esquina.


Pedaladas de Color Rojo es una iniciativa con la que -siempre fiel a mi línea de usar el deporte como herramienta- intento colaborar en la recaudación de fondos destinados al programa "Ahora + que Nunca", con el que Cruz Roja pretende ayudar a las personas en riesgo de exclusión social.
De momento, gracias a la venta promovida con esta iniciativa de 100 boletos para el Sorteo del Oro que se celebra hoy, he conseguido destinar 500€ a la causa...


Hace un tiempo -allá por el 2013 cuando estaba a punto de comenzar mi primera "peregrinación cicloturista" desde Laviana a Santiago- un buen amigo del que ya he hablado en anteriores ocasiones como es Julián Salor, me hacía llegar una frase de Arthur Conan Doyle que dice así:
Cuando el día se vuelva oscuro, cuando el trabajo parezca monótono, cuando resulte difícil conservar la esperanza, simplemente sube a una bicicleta y date un paseo por la carretera sin pensar en nada más.



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