26 de enero de 2016

211 x 200 = 42.200

Tal sábado como el pasado hacía tres años que completaba dos maratones consecutivos (84,390 km) sobre una cinta de correr, iniciativa con la que -después de más de 7 horas de esfuerzo- conseguíamos recaudar fondos (1.530€) destinados íntegramente a la lucha contra el Cáncer y la Fibrosis Quística.


Para celebrarlo -y con el fin de seguir sumando Kilómetros x Investigación- decidí llevar a cabo un maratón (42,195 km) dando vueltas a la pista de atletismo del Área Deportiva de "El Pilar" (Lada), la misma en la que tiempo atrás completaría las "24 Horas Non Stop" (2013) y los "101 Km Solidarios" (2015).

La lluvia había cesado y el sol hacía acto de presencia cuando, pasadas las 10:00 horas, comenzaba a correr acompañado de un buen grupo de amigos que quisieron acompañarme durante las primeras vueltas de las 211 a recorrer.


Conocedor del escenario elegido, en el que la distancia (200 mts) y el peralte de la pista hacen que sean muy pocos los metros por vuelta en los que uno puede correr en posición normal, cada cierto tiempo cambiaría el sentido de la marcha para compensar la carga muscular.


Entre conversaciones, risas y buenos momentos compartidos con los compañeros que -como si hubieran recibido compensación alguna por ello- completaban vueltas para arroparme, recorría los primeros 14 kilómetros del día (70 vueltas) necesitando para ello 60 minutos. ¡Primera meta psicológica superada!
Cambio de sentido y, con el mismo ritmo y las mismas pulsaciones, seguía descontando kilómetros en busca de los 28 (140 vueltas) los cuales -como si de un reloj suizo se tratara- completaría en una hora al igual que los primeros 14.


"Únicamente" restaban otros 14.000 metros para completar los 42 km (y pico) previstos. Nuevas caras se sumaban a la causa y hasta los más pequeños de la casa no quisieron dejar pasar la oportunidad de completar alguna que otra vuelta cogidos de la mano de éste humilde servidor. Si bien es cierto que el ritmo descendería, cada una de estos giros a la pista cobraría un sentido especial...


Con el calor haciendo presencia con más fuerza de lo esperado para la época del año en la que nos encontramos, y siempre acompañado de amig@s que se fueron dejando caer durante toda la mañana, afrontamos los últimos kilómetros.
Pasadas las 13:00 horas completaba las 210 vueltas (42 kilómetros), momento en el que decidí reunir a todos los presentes para completar los últimos 200 metros caminando en EQUIPO, unidos por una causa que a todos nos toca de cerca...


Después de 3 horas, 6 minutos y 11 segundos poníamos punto y seguido a este camino que emprendíamos el pasado día 1 de noviembre de 2015.
Como comentaba en mi muro de facebook, podía haberme quedado en la cama y dormir la mañana. Seguro que hubiera estado mucho más descansado, pero también es cierto que no hubiera conseguido tener esa sensación de bienestar que uno experimenta después de correr más de 42 kilómetros dando vueltas a una pista de únicamente 200 mts de cuerda a favor de la INVESTIGACIÓN.

En cuanto a datos se refiere me gustaría destacar uno que me ha llamado la atención; es la capacidad que tiene mi cuerpo de poder completar un maratón en poco más de tres horas con una frecuencia cardíaca media de sólo 140 p.p.m.


A estas alturas de la película uno ya no corre para llegar rápido sino que avanza, zancada a zancada, para llegar lejos. Cuanto más, mejor... ¡Seguimos!

1 comentario:

  1. Muy buena una vez más, me alegra que las vueltas más lentas te resultasen al menos especiales :D

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