11 de agosto de 2014

ES DIFÍCIL VENCER A QUIEN NUNCA SE RINDE

El pasado día 1 publicaba mi última entrada en este blog. Comentaba que, después de 39 días de inactividad, volvía a la rutina de calzarme las zapatillas a diario para "sudar" todo aquello que hace que mi cuerpo y mi cabeza no funcionen al 100%.
Con el corazón ya en planta, aún convaleciente y débil, pero ya fuera de peligro tras abandonar la UVI, seguimos sumando con el fin de intentar volver -cuanto antes- a sentirme fuerte, tanto física como mentalmente... ¡Vamos por el buen camino!
La semana pasada fueron casi 100 los kilómetros recorridos consiguiendo que, en la misma proporción que me duelen las piernas, mis sensaciones mejoren a diario y sobre todo la motivación se encuentre otra vez en el escalón más alto de esa escalera que conduce hacia la puerta de la felicidad... Mi felicidad.
Y me atrevo a decir que esto es así porque he conseguido pasar de escudarme en cualquier tontería como excusa para no hacer nada a -como el jueves pasado- levantarme a las 7:00 horas para completar un primer entreno que sería rematado por la tarde con un rodaje -en unas condiciones de calor y humedad insoportables- en el que los ritmos, a pesar del parón, volvían a estar en números por debajo de 4 min/km, terminando el día con casi 23 kilómetros en las piernas... ¡Genial!


No quisiera dejar pasar la ocasión de acordarme de mis amigos, esos que -a pesar de mis numerosas negativas y algún que otro plante- todos los días se acuerdan de mí y me "empujan" para que este viejo búfalo -más lento o más rápido- vuelva a galopar de nuevo. Sigo apuntando en esa libreta, ya conocida por todos, que guardo en un rincón muy cerca del corazón del que únicamente yo tengo la llave.
Mentiría si dijera que no me está costando. Cuando salgo a la calle y comienzo a trotar, me parece imposible que haya habido días en los que, éste que escribe, haya sido capaz de recorrer distancias que ahora mismo parecen totalmente imposibles para mi persona; pero también sé que -más bien pronto que tarde- este humilde deportista popular volverá a la carga. Un pajarito me ha chivado que los amig@s del Mirador del Angliru me tienen una buena encerrona preparada para el próximo 6 de septiembre. También me ha dicho que la causa lo necesita y que mi esfuerzo merecerá la pena. Como el pajarito es de confianza... ¡Habrá que darle caña!


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