9 de abril de 2014

SABOR AGRIDULCE

El pasado fin de semana ha supuesto un punto de inflexión en mí. Comentaba en la entrada anterior que llevaba un tiempo envuelto en una dinámica que no me convenía para nada y que -por fin- había conseguido escaparme de la misma.
El sábado volvía a ponerme un dorsal. La Media Maratón "Ruta del Sella" sería el escenario elegido para volver a vestirme de corto. Una carrera organizada sin grandes aspavientos, pero muy correcta en todos los sentidos. Una de esas pruebas que deberían de ser apoyadas por todos los "populares" que abiertamente presumimos de ello, pero que en muchas ocasiones nos olvidamos de nuestra verdadera esencia, olvidando -como reza una de las canciones del grupo gallego Siniestro Total- quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos (...)



Hasta Arriondas, localidad donde se da la salida a la ruta, me desplazo para reunirme con los amigos que siempre le dan sentido a esos momentos previos a comenzar a sudar. Café de rigor, visita al trono y foto para el recuerdo...
Tras haberlo acordado así, mi intención era la de ayudar a mi amigo David Amores ha rebajar su registro en la distancia. Me gusta eso de "hacer de liebre" y, cuando uno no está al 100% para conseguir sus mejores registros, siempre es una motivación el poder apoyar a un compañero.
Se da la salida y -tras hacerlo en posiciones muy traseras- calentón de turno para llegar a la altura del que sería mi acompañante durante los 21,097 mts.
Llego a su altura y, tras recuperar la respiración, intento marcar un ritmo en torno a 4 min/km, dejándonos ir un poco en las subidas y recuperando en las bajadas.
Al paso por el km 10 le comento que, de seguir así, iba a reventar su mejor crono sin lugar a dudas y le animo a que no decaiga en su esfuerzo. David, que ya viene de vuelta en esto del atletismo, sigue con paso firme hacia la meta situada en Ribadesella. Según van pasando los kilómetros, el cansancio se hace notar en las piernas de Amores y comienzo a "achucharle" para que echara el resto.
Km 16... 17... 18... 19... 20... ¡Recta de meta!... ¡Prueba superada (y con nota)!
Dicen que quién tuvo retuvo y David es de los que tuvo -y tiene- cuerda para rato...


Últimos metros... Nos miramos con cara de complicidad, nos cogemos de la mano y cruzamos el arco de meta con un tiempo de 1:26, rebajando en más de seis minutos su anterior registro. ¡Bien!... Un placer poder haber sido válido en esta empresa.
A nivel personal, muy contento porque -a pesar de que llevo tiempo sin mantener una rutina regular de entrenamientos en cuanto a carrera se refiere- consigo mantener ritmos en torno a 4 min/km sin pasar de 155 ppm. Estoy seguro de que, a nada que vuelva a entrenar con regularidad, volveré a ser un "popular" competitivo...
¡Para algo tienen que servir las palizas de Ciclo Indoor que me pego!


Una ducha y una más que merecida cerveza con los amig@s, sirven para recargar las pilas y tomar rumbo a tierras cántabras con el fin de participar al día siguiente en el III Trail Costa Quebrada.


La vida hace que, durante el camino que transitamos por la misma, conozcas a personas que, por su forma de ser, se convierten en buenos amigos. Es el caso de Miguel Ángel Alonso, un primo de mi mujer al que la misma vida, caprichosa donde las haya, le había obligado a tomar un camino paralelo al nuestro. Años después esos caminos se vuelven a juntar, decidiendo "celebrarlo" como más nos gusta y no dudando en inscribirnos juntos en la prueba anteriormente mencionada.


Una carrera especial para el bueno de Miguel, ya que sería su debut en el "mundillo".
Ahí estaba yo para ayudarle a que fuera un poco más fácil pero, como comentaba en mi muro de facebook, lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible.
Una gastroenteritis con la que había tenido que convivir los días previos a la carrera, dejó al ilusionado -y nervioso- debutante K.O. al poco de comenzar, decidiendo abandonar al paso por el kilómetro 7 y siendo ésta sin duda la opción más dolorosa, pero la más coherente teniendo en cuenta las circunstancias del momento.
Una decisión con sabor agridulce que intentamos olvidar con una buena parrillada, compartiendo mesa con gente que hacen que merezca la pena "perderse" de vez en cuando y dejar aparcados a un lado los problemillas del día a día durante unas horas para disfrutar de ese camino, antes de que se nos averíe la brújula...
Y es que si algo tiene esto del deporte es que, a la vuelta de la esquina, casi sin tiempo para asimilar la "derrota", tenemos una nueva revancha esperándonos.


Con la motivación en sentido ascendente, ya tengo la vista fijada en próximos objetivos y, sin ir más lejos, ya he confirmado mi inscripción en el Trail de Peña Cabarga (27 de abril), cita en la que volveré a compartir experiencia con Miguel.
La Media Maratón "Villa de Jovellanos" (3 de mayo), el Angliru Trail Xtreme (11 de mayo), la Marcha Cicloturista Benjamín Noval y las 24 Horas Running Race de "La Fresneda"... son otras de las pruebas en las que intentaré ser de la partida.
¡Mientras tanto, intentaremos disfrutar del camino que nos lleve a su salida!



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