16 de enero de 2012

POCO A POCO

El 2012 ha llegado y, con él, una nueva temporada deportiva.
Resulta curioso ver como todos los planes que uno tiene previstos a corto/medio plazo se pueden ver alterados porque el capricho del destino se empeñe en poner obstáculos por el medio.
Así, poco a poco, se intentará que el 2012, al igual que lo han sido años pasados, sea un año en el que el deporte llene de alegría mi persona. Una alegría que espero contagiar a todos los que siempre estáis ahí, apoyándome y, en muchas ocasiones, entendiéndome.
El pasado día 8, en compañía de dos compañeros de fatigas como lo son Luisen y Oli, me desplacé hasta León para tomar la salida en la "Transcandamia", carrera de montaña que discurriría sobre un circuito de unos 17 kms aproximádamente.
Mi idea era la de pasar la mañana sin exprimirme más de lo necesario. El monte no es mi fuerte y una "avería" puede llegar en cualquier momento.
Cuál fue mi sorpresa cuando observo que, tanto en el facebook de la prueba, como en la prensa local se publicaba que, entre los trescientos inscritos, uno de los favoritos a alzarse con la victoria era "el atleta asturiano Héctor Moro...".
Con este panorama, un poco motivado por la noticia y otro poco por la "obligación" de responder a las expectativas, decido darlo todo sobre el quebrado y embarrado circuito por el que discurriría la prueba.



Se da la salida, rapidísima, y me coloco justo detrás de un "veterano de guerra" como lo es Salvador Calvo.
Van pasando los kilómetros y, novato como soy en este tipo de carreras, todo lo que recupero en las subidas, lo pierdo en las bajadas, encontrándome "vendido" en más de una ocasión. Tan "vendido" que debí pensar que había un billete de 50€ en el suelo y me tiré a por él de cabeza, no encontrando dinero alguno y llevándome de recuerdo una buena postilla en mi rodilla derecha...
A pesar de las circunstancias, me encuentro bien y tengo tiempo para hacer mis cálculos, observando que voy 4º, con el 3º y el 2º a la vista... La cosa pinta bien y los kilómetros van pasando.
Pero lo que no entraba en mis cálculos era que, al paso por el kilómetro ocho, cegado por recuperar el tiempo perdido tras la caída, no vería una marca, saliéndome del circuito...
Me doy cuenta de que la cosa es así cuando llego a un punto por el que ya había pasado y decido tomármelo con filosofía y terminar la carrera junto a Luisen que (y esto sí que era un contratiempo importante) retorcería un tobillo, teniendo que abandonar la prueba y terminando en el hospital.
Oli sería mi compañero hasta la meta...


Aprovechando esta entrada, os comento que varios compañeros de equipo hemos hecho un calendario, cuyos beneficios irán destinados a subvencionar los gastos derivados de las licencias y demás gastos que puedan surgir a lo largo de la temporada.
Un calendario en el que hemos posado como nuestra madre nos trajo al mundo y con el que pretendemos ponerle una pequeña chispa de alegría a la vida.
Yo soy el mes de marzo...



¡Desde aquí os animo a que os hagáis con uno!.
Seguro que el 2012 se nos hace un poco más llevadero...

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