16 de noviembre de 2011

MUCHO MÁS QUE 150 KMS


Los que habitualmente seguís este espacio, ya estareis enterados de cómo nos fue el desafíoXtrem "ZB" a los cuatro participantes en esta aventura.
En la foto (de izda. a dcha.), un servidor, David León, Alfredo García y José Muñoz.



A estas alturas, sobra volver a explicar el motivo por el que me decidí a llevar a cabo esta prueba la cuál, aunque algún necio se empeñé en no entenderlo, no tenía carácter competitivo.
A las 00:11 horas, acompañados de varios amig@s que se habían acercado a la zona de salida para despedirnos, comenzábamos nuestro particular homenaje a "Boti".


Por delante, 75 km de carrera + 75 km de bici con la dificultad de que, para empezar, tendríamos que superar el Alto de La Faya y que las noches están hechas para dormir y/o, de vez en cuando, pegar unos bailoteos y tomar unas cervezas.



Los primeros kilómetros los recorremos juntos y, a pesar de ser conscientes (o quizás no lo éramos tanto) de lo que nos esperaba por delante, lo hacemos con toda la ilusión del mundo por terminar este reto.
De esta forma, coronamos La Faya, donde los coches de apoyo nos esperaban pendientes de cualquier detalle que pudiéramos necesitar.


Descenso hasta San Julián de Bimenes, lugar donde el grupo se deshace.
Decido coger mi ritmo, ya que el acortar la zancada, unido a que mi cuerpo aún arrastraba alguna secuela ocasionada por mi participación en la Maratón de Zaragoza, hacía que se me cargara la zona lumbar.
De esta forma, con casi 60 km por delante, me voy sólo. La única compañía que tengo es la multitud de ruidos que se escuchan en la noche y los focos de algún coche que, de vez en cuando, me deslumbraban camino de Covadonga.
El "Suunto" iba descontando kilómetros. Mi ritmo, siempre en torno a 5 min/km, hacía que pasara por los puntos de control en un horario mucho más rápido de lo esperado.


Casi sin darme cuenta, llegaba a Infiesto (Km 38).
Allí estaba el grupo de voluntari@s que había montado el chiringuito en la mismísima Plaza del Ayuntamiento. ¡Vaya cracks!.


Me cambio de ropa, como algo, un trago de agua y emprendo la marcha.
Sigo manteniendo el ritmo y, al contrario de lo que pensaba, cada vez tengo mejores sensaciones. Únicamente el frío y, en algunas ocasiones, el sueño se volvían contra mí... No podrían conmigo.
En apenas cinco horas, a eso de las 5:15 horas, llegaba a Arriondas (km 58) donde, pacientes y siempre con unas palabras de ánimo, esperaban los voluntari@s que nos acompañaron durante toda la ruta.


Sólo me quedaban diecisiete kilómetros para llegar a la zona de transición y, de seguir a ese ritmo, en poco más de una hora estaría en ella. Decido levantar el pie y completar a un ritmo mucho más tranquilo (en algunos tramos caminando) los últimos kilómetros.
El grupo de voluntari@s me iba informando de que Fredo, Pepe y David venían enteros y de que todo estaba discurriendo por los cauces normales.
Pasadas las 7:00 horas, y aún de noche, llego a Covadonga.


Nerea y Modesto, que habían hecho noche para esperarnos en el aparcamiento donde haríamos la transición, me reciben con una gran sonrisa. ¡Gracias!.


Datos del Suunto "Quest" (75 Kms Run):
  • Tiempo: 7 h 29'
  • Distancia: 75'3 kms
  • Velocidad media/km: 5'56
  • FC media: 136 p.p.m.
  • FC máxima: 159 p.p.m.
  • Calorías consumidas: 5.804
Pienso que no tendría sentido coger la bicicleta y dar la vuelta sólo. Sería una gilipollez que iría en contra del "espíritu" no competitivo que le quería dar al "desafío".
Así, decido acostarme un poco y le pido a Nerea que me despierte cuando llegara el resto de la expedición, con el fin de dar la vuelta todos juntos.


(...) Tras hora y media de sueño me despierto y me cambio para, junto a David y Pepe, completar la segunda y última parte del "desafío".
Fredo, para mí, un crack como persona y su supercrack como deportista, había decidido no esperar, ya que el frío se había apoderado de él y, de parar, tenía miedo de no poder terminar la ruta. Además, la montura en la que tenía que afrontar la vuelta le hacía ser precavido...


A las 9:31 horas, emprendemos la vuelta y, al poco de hacerlo, David pincha... David no, la rueda delantera de su bicicleta.
Le digo a Pepe que continúe. Como organizador del evento, pienso, que estaba en la obligación de atender cualquier percance sin que, para el resto de participantes, supusiera un trastorno.
Arreglamos el pinchazo, pero a los cincuenta metros vuelta la burra al trigo. Comprobamos que la cubierta de David está reventada.
Con una "excusa" de peso para hacerlo, lejos de abandonar, David decide buscar una tienda en Cangas de Onís donde comprar una cubierta y una cámara, para completar la vuelta en bici.
Gestos así hacen grande al deporte popular.


Tras haber pasado por los mismos sitios a pie pocas horas antes, la vuelta en bicicleta, al menos de cabeza, se hace muy rápida. Los kilómetros pasan casi sin darse cuenta.
Como gregario que protege a su jefe de filas, le voy marcando un ritmo cómodo a David que, una vez más, me demuestra que, a base de echarle lo que hay que echarle, se puede cumplir cualquier objetivo que uno se proponga y que no hace falta ser un superhombre para completar los retos que uno se marque.
Basta con hacer una tortilla en la que los huevos se mezclen con una buena dosis de ilusión...
El sueño vuelve a invadir mi cuerpo y, junto a David, decido hacer un alto en Infiesto para tomar un café y comer un pincho.
Una vez reanudada la ruta, vamos descontando kilómetros. Ya estaba chupado.
Sabíamos que, una vez coronada La Faya, sería cuestión de dejarse llevar.


Tiraña... Barredos... Laviana... ¡La Chalana!. ¡¡"DesafíoXtrem" completado!!.

Datos del Suunto "Quest" (75 Kms Bike):
  • Tiempo: 3h 25'
  • FC media: 122 p.p.m.
  • FC máxima: 151 p.p.m.
  • Calorías consumidas: 2.157


Me siento bien. Vuelvo a experimentar esa sensación (únicamente entendible por aquellos que, como yo, se "desgastan" día tras día), que sólo el deporte aporta a las personas. Al menos, a mi persona.
Había completado el "desafío"... Mi "desafío".
Además, había ayudado a un buen amigo a hacerlo, y cruzar la meta juntos me llenaba de satisfacción.


Una buena cerveza, masaje recuperador "made in Nerea", ducha y comida para recuperar fuerzas. Pienso que todo estaba más que merecido... ¡¿No?!.


Podría llenar este blog, y otros cuantos más, expresando en palabras todo lo que pensé antes, durante y después de la prueba, pero prefiero guardármelo para mí.
En esa libreta que guardo cerca del corazón, de la que ya he hablado en otras ocasiones, he tomado muchos apuntes y son varios los nombres propios que, desde el sábado, aparecen en ella.
En la entrada anterior, mostraba mis agradecimientos a todas las personas que, de una forma u otra, habían hecho posible que esta aventura, que respondía al nombre de desafíoXtrem "ZB", se haya llevado a cabo.
Otra vez, y todas serán pocas, vuelvo a hacerlo. ¡Gracias!.


Mi más sincera admiración a los tres amigos que me acompañaron:
A Fredo, por estar siempre ahí, echándome un cable siempre que lo necesito, sin ponerme ninguna pega y haciendo que todo sea mucho más sencillo.
Deportivamente hablando, una roca.


A Pepe, porque, como él mismo dijo, a pesar de "no ser de la casa", ha respondido como si lo fuera. ¿Dónde hay que firmar para llegar a los 61 años como él...?


A David, porque, a pesar de que no sea el deportista mejor dotado físicamente, una vez más, ha demostrado que sabe suplir sus "limitaciones" a base de coraje, por otra parte, cosa que le sobra.


No quisiera terminar este artículo sin recordar a todos aquellos que infravaloran el esfuerzo de los demás. Nunca disfrutarán de verdad haciendo lo que les gusta porque siempre estarán más pendientes del prójimo que de sí mismos.

Lo que sí está claro es que tanto los participantes, como los voluntari@s que aguantaron el tipo como jabatos, somos merecedores de un fuerte aplauso...


El 12 de noviembre de 2011 pasará a la memoria como el día en el que un grupo de amigos, entusiastas de los retos, y en recuerdo a un gran deportista, recorrieron 150 kms llenos de amistad y compañerismo... Mucho más que 150 kms.
"La Santina" ha sido el testigo principal de que esto ha sido así.


4 comentarios:

  1. Enhorabuena por completar la "locura" en la que te metiste, seguro que la sensación de acabar es cojonuda. Solo veros en la salida ya indicaba que iba a ser una noche grande. Saludos y suerte pa el proximo reto que conociendote seguro ya tienes alguno en mente.

    David Alvarez

    ResponderSuprimir
  2. Yo no tuve arrestos para embarcarme esta vez. Enhorabuena a todos!

    ResponderSuprimir
  3. Enhorabuena por conseguir el reto. Impresionante estar tantas horas corriendo y luego tener fuerzas para coger la bici. Estáis hechos de otra pasta.

    ResponderSuprimir
  4. muy buena cronica, gracias por la parte que me toca, ahora hay que ir pendando alguna prueba para volver a coger motivacion para entrenar, que despues de estes "siataes" queda uno un poco derrotau sin ganes de na

    ResponderSuprimir