14 de enero de 2019

MI MUNDO

Una de mis aficiones preferidas es leer. Sobre todo lectura deportiva.
No conozco sensación más placentera que llegar de entrenar, ducharse, comer algo, tumbarse un buen rato y perderse entre las líneas de un buen libro.
Tras devorar en un par de días The Runner Man, ahora estoy leyendo Sagan, Mi Mundo, que narra la historia del campeón del mundo de ciclismo eslovaco, que ha conseguido vestir el maillot arcoiris de la UCI tres años seguidos.


(...) "Tal y como yo lo veo, la mejor escuela para ser un deportista profesional, en la mayoría de deportes, es haber pasado un montón de tiempo de tu infancia jugando en la calle. Y cuando era un crío, gozaba de absoluta libertad para explorar y jugar en los campos de Eslovaquia. Seguro que algunas familias pensarían que estaba un poco asilvestrado... escalaba árboles, deambulaba por el bosque, me bañaba en lagos y ríos, y durante los veranos, me construía refugios y fuertes. Cuando llegaba el invierno, íbamos a esquiar, a montar en trineo, y organizábamos las batallas de bolas de nieve más grandes que ha presenciado el mundo.
Lo más seguro es que, mientras te dedicas a hacer estas cosas, no pienses en mucho más que en pasarlo bien y hacer el cabra; pero lo cierto es que estás adquiriendo una serie de habilidades y destrezas. Es probable que la más obvia sea la coordinación, pero también estás trabajando tu fuerza, averiguando lo que tu cuerpo es capaz de hacer, descubriendo tus límites y, al descubrirlos, tratando de superarte para llegar más alto. Lo que estás haciendo en realidad es entrenar, independientemente de que quieras ser futbolista, jugador de hockey sobre hielo o ciclista.
A menudo, cuando me lanzo a tumba abierta por un descenso, o estoy cruzando sables en un esprint masivo a cara de perro, lo que estoy haciendo es echar mano de las experiencias que viví siendo un crío, junto a mis hermanos mayores, por los campos de Eslovaquia", cuenta Sagan en su libro...Y estoy de acuerdo.
Salvando lógicamente las distancias evidentes que existen entre una estrella como él y un globero como yo, me identifico totalmente con el texto. Mi infancia fue algo así como la de Sagan, cambiando los campos de Eslovaquia por los prados de Los Palomares, una zona muy bonita de Laviana, donde me crié.

Además también coincido con él en que los dos pensamos que la vida puede cambiar en lo que dura un parpadeo. Algunas puertas se cierran, mientras que otras se van abriendo. Puedes ganar, o te puedes ir al suelo. En cuestión de un instante te puedes enamorar; o puedes perder a alguien muy cercano.
Por ello, porque la vida no se puede planear (más bien ella tiene sus planes y nosotr@s nos vamos adaptando a ellos), mientras que la salud y las ganas me acompañen, habrá que seguir acumulando experiencias en forma de kilómetros.


Según la tabla adjunta, 291 atletas cruzaron la meta de la Maratón de Tarragona el año pasado. Maratón en la que (cruzo los dedos) tomaré la salida dentro de trece días (los descuento como el preso que espera ansioso a salir de su celda tras un largo periodo a la sombra).
En la línea de salida supongo que (haciendo una media de los últimos tres años) estaremos en torno a 300/400 participantes. 300/400 atletas que, cuando termine la carrera, podrán contar 300/400 historias diferentes. La vida de cada uno de esos 300/400 atletas podría dar lugar a 300/400 libros, todos únicos. Porque todo el mundo es excepcional, pero nadie es especial.
Me parece muy importante que recordemos que todo el mundo tiene una historia que contar. La mía (ya contada en Corriente Contra) no es más valiosa que la de cualquier otro, pero sí es diferente. De la misma manera que la historia de cualquier otro es diferente a la mía, o la del resto.


Mi historia ha ido cambiando a lo largo de los años. Cambió durante los últimos meses, y lo seguirá haciendo durante los próximos. Incluso habrá ido cambiando según llego al final de esta entrada en el blog, como os ocurrirá a vosotros.
Sin aún haber llegado a las 39 primaveras, no se puede contar la historia de mi vida, porque mi vida es algo que está en proceso y cambia día tras día, igual que sucede con las vuestras y las de todo el mundo. Pero lo que sí puedo contaros es lo que se siente al intentar completar 12 maratones a lo largo del año, con la dificultad añadida de que el tiempo medio empleado para cruzar la meta de estos 12 asaltos a los 42.195 metros no supere las 3 horas, después de llevar más de seis años en la lucha y haber conseguido destinar a través del deporte más de 180.000€ a la INVESTIGACIÓN del cáncer y otras enfermedades.
Y supongo que eso es algo que solo puedo contaros yo (...)


Me espera un año 2019 lleno de retos y batallas que librar. Si eres deportista no pienses en el futuro, solo piensa en el presente. Carpe Diem y... ¡Corre!

11 de enero de 2019

MÍRALA CARA A CARA QUE ES LA PRIMERA

Todo lo que hagas, hazlo de buena fe y de buen corazón. Y si no, no lo hagas.


Cuando uno se mira por dentro para intentar corregir sus propios errores, en lugar de intentar identificar "culpables" alrededor para buscar una falsa redención personal, te conviertes en una persona mejor de lo que eras... Y te atreves a afrontar retos que te ayuden a seguir creciendo desde adentro hacia afuera.


Dice el diccionario que un compromiso es una obligación contraída por una persona que se compromete o es comprometida a algo.
Quienes seguís este blog ya habréis leído varias veces que somos lo que hacemos y no lo que decimos que haremos. Decirlo es fácil pero hacerlo requiere de, además de un compromiso, altas dosis de constancia, esfuerzo e ilusión. Para intentar llevar a buen puerto iniciativas como las que desde hace años me planteo, me tuve que casar con estas premisas. De otra forma, hubiera sido imposible.
Conozco casos de gente cuyas palabras suelen ser más grandes que sus actos.
Una vez leí que conseguirlo está sobrevalorado. Lo único que importa es intentarlo como si te fuera la vida en ello... Y eso es lo mínimo que una persona (un deportista) debe de hacer cuando se compromete ante la sociedad a llevar a cabo iniciativas como la de intentar completar 12 maratones a lo largo del año, con la dificultad añadida de que el tiempo medio empleado para cruzar la meta de estos 12 asaltos a los 42.195 metros no supere las 3 horas.
Y soy consciente de que una lesión o cualquier contratiempo puede llevarte a la lona, obligándote a abandonar tu propósito antes de tiempo. Es lícito (incluso obligatorio) tener que tirar la toalla si la situación lo requiere, siempre que hayas puesto todo lo que ha estado de tu mano (y de tus piernas) para afrontar el compromiso adquirido con garantías. Porque, como ya he comentado en alguna otra ocasión, el resultado no es exigible. Lo que es exigible es el esfuerzo.


En el año 1970 se celebró por primera vez la Maratón de Nueva York. En la línea de salida de la mítica prueba, 127 "locos", de los que solo 55 lograron acabarla. Más cerca ya de nuestros días, en el año 2013, 55.266 "cuerdos" pudieron saborear la gloria a su llegada a la meta situada en el Central Park de la Gran Manzana...
No me gustaría morirme sin poder cruzar esa meta, pero de momento toca pensar un poco más cerca. Tarragona será la primera parada del reto. El próximo día 27 intentaremos completar con éxito sus 42.195 metros. Como siempre, los afrontaré sin miedo pero con respeto. Mirando cara a cara a la mítica distancia... ¡Arrancamos!



Un poco de historia (texto extraído del libro The Runner Man):


(...) Desde los primeros pasos de las Olimpiadas, hubo una prueba que por su épica nunca pasó desapercibida, más bien todo lo contrario, y esta no es otra que la maratón.
El señor Filípides fue el que hizo que la distancia fuese aproximadamente la que es en la actualidad: 42.195 metros.
La historia no se sabe si es cierta o un cuento, pero la verdad es que, lo sea o no, hizo que la maratón fuese o sea lo que es: una gran batalla.
En 1986 se corrió la primera maratón olímpica, con una distancia de 42.000 metros, que pensaban era la distancia que recorrió el soldado Filípides entre Maratón y Atenas para gritar ¡Victoria! y a continuación cascar...
El 10 de abril se corrió esta primera maratón olímpica, entre Maratón y Atenas, con la participación de 17 valientes o temerarios, locos, aventureros, soñadores o como vosotros deseéis llamarlos.
Hasta 1908 la distancia no serían los 42.195 metros, y fue el azar el que hizo que fuera así. O, más bien, la comodidad de la reina Alexandra y el príncipe de Gales Jorge V.
Los Juegos se celebraban en Londres, como seguro que intuiríais al ver el nombre de los protagonistas, y fue capricho de ellos que la línea de salida fuese en el castillo de Windsor y la llegada en el Palacio Real, para poder verlo, lo que hizo que la distancia desde entonces fuesen los gloriosos o fatídicos 42.195 metros.
Hasta 1967 la mujer no podía, no la dejaban, o qué sé yo qué demonios pensaba esta sociedad para no incluirla en pruebas como la maratón, y fue en ese año cuando Katherine V.Switzer, se saltó esas normas, afortunadamente, y terminó una maratón.
Hasta 1984 la maratón femenina no fue incluida en el marco de las Olimpiadas, y la primera ganadora fue la estadounidense Joan Benoit.
En la actualidad, gracias a Dios, es tan normal ver a una mujer correr esta prueba como a un hombre.
La gran maratón tiene muchos momentos que dejaron una gran huella en nuestras retinas y nuestros corazones.
Spiridon Louis fue el primer oro olímpico en la maratón. Nombres y hombres como Nurmi o Zátopek hicieron grande la prueba. En 1960, un atleta llamado Abebe Bikila logró el oro descalzo y el Coliseo de Roma fue testigo de ello. Cuatro años después, y ya calzado con zapatillas, logró repetir el triunfo en las Olimpiadas de Tokio 1964.
En 1984, una imagen logró transmitir el sufrimiento y la dureza de lo que es la maratón: la atleta suiza Gabriela Andersen llegó al estadio en un estado lamentable debido al esfuerzo realizado para intentar terminar la prueba. Esos últimos metros fueron agónicos e hicieron que todos, desde el lugar en el que lo vimos por los televisores, sufriéramos y empujásemos sobre manera para que la atleta pudiese acabar la carrera.
Años más tarde, aunque en España no tuvimos medallas olímpicas en esta disciplina, las rozamos con Martín Fiz. Pero siempre nos quedará ese pódium completo en un Europeo, en Helsinki 1994, con Martín Fiz, Diego García y Alberto Juzdado, o esas medallas en Mundiales de Martín Fiz, Abel Antón y Julio Rey, por no hablar de ese Campeonato del Mundo por equipos formado por Martín Fiz, Abel Antón, Diego García, Alberto Juzdado, José Manuel García y Fabián Roncero con el consiguiente Premio Príncipe de Asturias por la brillante trayectoria de los maratonianos en esos gloriosos años (...)

4 de enero de 2019

2019: CUENTAKILÓMETROS PUESTO A 0

Charles Dickens dijo que nadie que haya aliviado el peso de sus semejantes habrá fracasado en este mundo... ¡Y estoy de acuerdo!

Cambiamos de año pero no de propósitos. Yo seguiré corriendo (y pedaleando), completando kilómetros a favor de la INVESTIGACIÓN para seguir avanzando en la lucha contra la leucemia.


Difícilmente se puede hacer tanto con tan poco...
Soy consciente de que el trayecto elegido me ha llevado a dejarme en el camino muchas cosas, incluso personas importantes en mi vida. Tan consciente como que si tuviera que volver a la "línea de salida" volvería a hacer lo mismo.
El hecho de que un deportista popular y anónimo como yo haya conseguido -a base de mucho esfuerzo, constancia, compromiso e ilusión- tener la capacidad de gestionar algo más de 180.000€ (que han sido generados de donaciones de terceros) pienso que significa que algo se haya hecho bien durante los últimos seis años. Muchas personas, asociaciones y colectivos pueden dar fe de que esto ha sido así.
Con los 40 a la vuelta de la esquina, toca pasar página y disfrutar de lo conseguido. Por ello, creo que este será el último año en el que exponga todo lo que está de mi mano en beneficio de la sociedad (en la cual me incluyo).
La iniciativa 12 Maratones Solidarias 2019 pondrá la guinda a una forma de vida que me ha hecho mejor persona.

¿A cuántas cosas me he visto obligado a renunciar para llegar hasta aquí?
A muchas... Pero durante tiempo solo he hecho lo que más me gusta.
Hoy soy feliz, es simple. Pero hay que vivirlo para entenderlo.



METROS y ZANCADAS by José Antonio Aza ⇩
Sueño con 42 kms para sentirme gigante...
42 kms de pintura azul que, aunque marca un camino, ha provocado en ti un cambio de dirección.
42 kms para perseguir una línea en el suelo y grabarla en tu corazón.
42 kms para aprender muchas cosas. Unas sobre el maratón y otras, las más importantes, sobre ti mismo.
42 kms de historias de superación, sacrificio, de creer en uno mismo y de no aceptar un no por respuesta.
42 kms de batallas en el asfalto que te preparan para las batallas más importantes de la vida.
42 kms de madrugones, de renunciar a cosas, de fines de semana de entrenos, de vacaciones sacrificadas.
42 kms de una vida vivida encima de unas zapatillas, de un corazón que late en minutos por kilómetro, de una cabeza que piensa en pulsaciones por minuto, y de unos pulmones que avituallan oxígeno en lugar de respirarlo.
42 kms interminables que una vez que se terminan te convierten en alguien eterno.
42 kms de sueños que nunca diste por perdidos.
42 kms para sufrir, llorar, reír, luchar, creer morir, resurgir y renacer.
42 kms para hablar con tus miedos, tus dudas, tus dolores... Y convencerlos de que eres más fuerte que ellos.
42 kms para escuchar los suspiros, sentir los latidos del corazón y ver como se dibuja la sonrisa de la persona más importante del mundo para ti... Y ese eres tu mismo.
42 kms para perderte, buscarte y encontrarte 43 veces.
42 kms para dejar en la línea de salida a la persona que eras y conocer en la línea de meta al maratoniano en el que te has convertido.
42 kms para borrar esa línea mágica y pintar una nueva que cuente tu propia historia, tus ilusiones y tus sueños.
42 kms para que disfrutéis TOD@S.


Que el 2019 te lleve por los caminos que quieras pisar, hacia las metas que quieras lograr. Cuentakilómetros puesto a 0 ⇨⇨⇨ ¡Arrancamos! ⇩⇩⇩
Porque al final tu marca, claro está, será la que hagas el día del maratón. Respétalo siempre, hasta el último metro. Sal siempre reservón, pues puede ser agradecido o cruel, mucho más de lo que puedas imaginar. Todo dependerá de ti y de tu estrategia.

28 de noviembre de 2018

REFLEXIONES DE UN MIÉRCOLES POR LA TARDE

He vivido, vivo y viviré buscando una manera de vivir. Y pienso que uno no puede dejar de ser sensible al sufrimiento ajeno porque es lo que nos hace buenos y nos hace despertar aquella inquietud por ayudar a los demás. A nuestros semejantes.
Es más. Estoy convencido de que la mayor virtud del ser humano es la bondad. Uno tiene que luchar para ser la mejor persona que pueda llegar a ser y para ser buena persona. Ese es el sentido que tiene la vida.

El mundo cambia con tus actos no con tus opiniones.
Uno no se tiene que preguntar si lo sabe o no lo sabe. Uno se tiene que preguntar si lo hace o no lo hace. Porque al final la diferencia entre el crack y el chusquero no está en saber. Saber sabemos todos. La diferencia está en el que hace y el que no hace. Si no sumas, no restes, no dividas y no jodas.


El resultado no es exigible. Lo que es exigible es el esfuerzo.
Esfuerzo que te lleva a esa extraña sensación de diversión que se encuentra en el noble arte de llevar nuestro cuerpo al límite. A pensar que "esta, seguro, va a ser la última vez" y a los cinco minutos de cruzar la meta, "¿Cuándo es la siguiente?".


"No te preocupes demasiado por la vida, que nadie sale vivo de ella".

26 de noviembre de 2018

42,195 KM NO SIEMPRE SON UN MARATÓN

Hace unos días, antes de completar los últimos 42,195 km que han "sufrido" mis piernas, un buen amigo me preguntaba cuántos maratones llevaba completados, a lo que le respondía que no llevo la cuenta de ello porque no es algo que me quite el sueño. La conversación también dio pie a matizar que -en mi humilde opinión- hay que distinguir entre recorrer 42,195 km y cruzar la meta de un maratón. Pienso que son dos conceptos distintos y que hay un matiz de peso que los distingue 👇
Para mí, un maratón es aquella prueba en la que uno toma la salida con un dorsal colocado en el pecho para correr hasta cruzar la meta de los míticos 42,195 km y, tras respetar todos los controles de paso de los que dispone la organización, su tiempo aparece reflejado en una clasificación oficial.
Dicho de otra forma -y repito que en mi humilde opinión- todas las maratones constan de 42,195 km pero no siempre los 42,195 km son un maratón.

Haciendo cálculos por encima, he completado en torno a 30 maratones (de esos en los que uno toma la salida con un dorsal colocado en el pecho para correr hasta cruzar la meta de los míticos 42,195 km y, tras respetar todos los controles de paso de los que dispone la organización, su tiempo aparece reflejado en una clasificación oficial) y he completado 42,195 km en multitud de ocasiones y en diferentes formatos (sobre un tapiz rodante, dando vueltas a una pista de atletismo de únicamente 200 mts de cuerda, en una pista de atletismo homologada y en un circuito de poco más de 4 km a orillas del Nalón, entre otros).
La última vez, hace unos días en Gijón a favor de la lucha contra la Leucemia.


112 vueltas a la pista del Club Natación Santa Olaya tuvimos que dar el pasado 18 de noviembre, hasta completar los 42,195 km que equivalen a la distancia de la maratón. 3 horas y 10 minutos compartidas con amig@s que -bajo el lema de ninguno de nosotr@s es mejor que todos nosotros juntos- nos juntamos unidos por una causa justa, logrando reunir casi 500€ que serán destinados a la Fundación Josep Carreras.


Dicen que la voluntad es anterior al deseo y que cuando deseamos algo profundamente es porque íntimamente ya nos hemos comprometido con nosotros mismos a hacer todo lo necesario para conseguirlo.
De esa voluntad (y de ese deseo) surge un compromiso para conmigo mismo de cara al año que viene. Como ya comenté en entradas anteriores, vamos a intentar completar 12 maratones a lo largo del año, con la dificultad añadida de que el tiempo medio empleado para cruzar la meta de estos 12 asaltos a los 42,195 km no supere las 3 horas.


Una vez leí que gracias a que existe la muerte la gente cumple sus sueños.
Yo vivo con la incertidumbre de hasta cuándo. Todos los días me levanto pensando que pueda ser la última vez que lo haga. Por ello, si yo me voy a morir mañana y no estás dispuesto a enterrarte conmigo, no te atrevas a opinar sobre mi vida. No te atrevas a juzgarme. No me des consejos que no te pido.


La maratón es el hombre contra el hombre... El hombre contra su cuerpo y su mente... Y el hombre contra la naturaleza. La vida, un fin de semana y 195 metros.

17 de noviembre de 2018

NOS GUSTA EL MARATÓN (por Alberto Hernández)

Nos gusta el maratón porque una legión de médicos lo desaconseja. Nos gusta el maratón porque estamos cansados de carreras y buscamos aventuras. Nos gusta el maratón porque estamparnos contra el muro es el pan nuestro de cada día. Nos gusta el maratón porque besa y hiere como la primera novia. Nos gusta el maratón porque el baile de suelas contra el alquitrán es el mejor modo de romper el silencio.

Nos gusta el maratón porque nos engañamos pensando que se puede dominar. Nos gusta el maratón porque odiamos las corbatas. Nos gusta el maratón porque nos hace iguales a base de recordarnos que somos diferentes. Nos gusta el maratón porque presenciamos el duelo al sol de Abel Antón y Martín Fiz. Nos gusta el maratón porque está claro quien es el que manda. Nos gusta el maratón porque adoramos irnos a la cama con los músculos devastados. Nos gusta el maratón porque escupe en la cara de la lógica.

Nos gusta el maratón porque los calambres dejaron a Fabián Roncero descompuesto y sin record del mundo, pero convertido en mito de nuestra juventud. Nos gusta el maratón porque mata con más dolor del estrictamente necesario. Nos gusta el maratón porque dos y dos no suman cuatro. Nos gusta el maratón porque sabe hacer nudos perfectos en el estómago. Nos gusta el maratón porque lo corrió un señor llamado Diego García. Nos gusta el maratón porque huele a sudor y linimento. Nos gusta el maratón porque suelen ganar los que a menudo pierden.

Nos gusta el maratón porque tiene su propio Rey. Nos gusta el maratón porque cada noviembre nos invita a viajar a Nueva York. Nos gusta el maratón porque permite a los hombres llorar como niños. Nos gusta el maratón porque Kipchoge se ha citado con Bekele a la salida del colegio. Nos gusta el maratón porque es insensato y caprichoso. Nos gusta el maratón porque nos obliga a quitarnos la careta. Nos gusta el maratón porque destierra a los chulos de la playa. Nos gusta el maratón porque aprendemos a contar en millas. Nos gusta el maratón porque te da bula para repetir primero, segundo y postre.

Nos gusta el maratón porque un dorsal es un pasaporte. Nos gusta el maratón porque no termina al cruzar la meta. Nos gusta el maratón porque Filípides se apellida Radcliffe. Nos gusta el maratón porque el lunes por la mañana un potro de tortura es preferible a una escalera. Nos gusta el maratón porque hay un diminuto japonés que le pide matrimonio mil veces al año. Nos gusta el maratón porque nos queda un gramo de locura. Nos gusta el maratón porque perder las uñas es mejor que perder la fe.

Nos gusta el maratón porque Ramiro Matamoros es uno de los nuestros. Nos gusta el maratón porque la libertad no se negocia. Nos gusta el maratón porque te da una medalla que no vale nada, pero significa mucho. Nos gusta el maratón porque "este, seguro, va a ser el último". Nos gusta el maratón porque "¿Cuándo es el siguiente?". Nos gusta el maratón porque equilibra la economía de los restaurantes italianos. Nos gusta el maratón porque jamás hace demasiado frío ni demasiado calor. Nos gusta el maratón porque tiene la decencia de las cosas que aprendimos de niños.

Nos gusta el maratón porque nunca es tarde para jugar a ser atletas. Nos gusta el maratón porque resulta imposible olvidar los pies descalzos de Abebe Bikila. Nos gusta el maratón porque fantaseamos con correrlo en menos de dos horas. Nos gusta el maratón porque solo miente al que se deja embaucar. Nos gusta el maratón porque somos idiotas, pero honrados. Nos gusta el maratón porque sabemos que la vida es un fin de semana y 195 metros.

Nos gusta el maratón... Me gusta el maratón.


15 de noviembre de 2018

SEGUIMOS PERFILANDO EL 2019

Esta mañana me enteraba de que soy uno de los finalistas de los Premios Solidarios del Running por la iniciativa Maratones contra la Leucemia.


La solidaridad y el deporte pueden contribuir significativamente a mejorar nuestro mundo.
Con estos premios se quiere reconocer la labor de las asociaciones, colectivos, empresas o personas que, en el ámbito del atletismo popular, contribuyen a esta meta impulsando distintas labores solidarias en España.
El objetivo es contribuir al reconocimiento y difusión de estas iniciativas que, desde el ámbito de la solidaridad y el atletismo popular, fomentan la inclusión social de todos los ciudadanos, la normalización, la autonomía personal, la accesibilidad universal y la vida independiente.

Seguramente quedará en una ilusión, pero me gusta compartirlo con los que os alegráis por ello y sois parte fundamental para que pueda optar a este premio.

Seguimos perfilando el 2019...


Dicen que la clave de una vida feliz es alcanzar metas de las que te sientas orgulloso y tener siempre un propósito que cumplir.
Un proyecto de vida es la dirección que una persona marca para su propia existencia, en base a sus valores. Es saber quien eres y plantear metas a corto, medio y largo plazo en las diferentes áreas de la vida.
Por ello, sobrado de motivos y en busca de nuevas motivaciones, a la espera de un patrocinador que me eche un cable para poder llevarlo a cabo, aquí os presento mi proyecto de vida para 2019:

(...) Si se quiere competir en maratones buscando objetivos y rendimiento, se recomienda no hacerlo en más de dos ocasiones al año (...)
Correr una maratón no es ninguna broma y necesita de un tiempo de preparación y sobre todo de tiempo de descanso para recuperarnos tras la prueba, que puede llegar incluso a seis semanas, aunque nosotros pensemos que a los dos días ya estamos recuperados (...)

Esta es la conclusión a la que llegan numerosos artículos que circulan por la red, todos ellos publicados por prestigiosos atletas y entrenadores.

Con el fin de recaudar fondos que serán destinados a la investigación, ve la luz el proyecto Maratones Solidarias 2019.
Una iniciativa con la que me comprometo a completar 12 maratones a lo largo del año, con la dificultad añadida de que el tiempo medio empleado para cruzar la meta de estos 12 asaltos a los 42,195 km no supere las 3 horas.

Tarragona, Badajoz, Zaragoza, La Coruña, Vitoria, Laredo, Pamplona, Logroño, Burgos, Alcalá de Henares, San Sebastián y Málaga -en principio- serán los escenarios elegidos para intentar llevar a cabo esta nueva iniciativa.


Hablando de maratones, el domingo tenemos uno muy especial en las instalaciones de Club Natación Santa Olaya (...)


"Conseguirlo está sobrevalorado. Lo único que importa es intentarlo como si te fuera la vida en ello".

8 de noviembre de 2018

PERFILANDO EL 2019


Como ya comenté en la entrada anterior, el pasado 28 de octubre cumplía con la iniciativa a la que había tenido que destinar gran parte de mis energías en los últimos tres meses. ¿Y ahora qué...?, me preguntaba los días posteriores (...)
No hay nada que no se solucione con una libreta y un bolígrafo..., pensé.
El truco es sencillo. Únicamente tienes que escribir aquellos objetivos con los que la motivación vuelva a establecerse en el nivel que tu cabeza necesita. Cada un@ de nosotros tenemos el nuestro. Yo conozco (y reconozco) el mío desde hace tiempo... ¡Y hago todo lo posible por mantenerlo a raya!
Si la salud nos respeta, tendremos un inicio de año muy bueno, lleno de motivos para intentar seguir en la brecha.


Comenzaremos la temporada (mi temporada) con la Maratón de Tarragona para, tras pasar por los 21,097 km de La Coruña, volver a tomar la salida en el Campeonato de España de Duatlón LD que se disputará en Soria.
La Media Maratón de León (una cita fija desde hace años) servirá de calentamiento a las Maratones de Zaragoza y La Coruña. De igual forma, la Media Maratón de Gijón será la antesala a la Maratón de Vitoria, para rematar esta primera parte del año por tierras cántabras, participando en la Clásica Ciclodeportiva El Soplao y en la Maratón de Laredo.

¡Pero antes hay que apurar los últimos coletazos de este 2018!
Los amigos del Club Natación Santa Olaya me han propuesto una iniciativa muy bonita, que (con mucho gusto) nos obliga a estirar un poco más la temporada.
El próximo 18 de noviembre a partir de las 10:30 horas intentaremos completar una maratón dando vueltas a la pista de atletismo del club (375 mts de cuerda), con el fin de que la gente os suméis y hagáis vuestro pequeño o gran recorrido unidos por una causa justa. Cada un@ puede recorrer la distancia que quiera o pueda... Cada metro cuenta. Cada céntimo recaudado para la investigación contra el cáncer beneficia a toda la sociedad. Por ello, convencidos de que junt@s le ganaremos la carrera a la Leucemia... ¡Contamos contigo!


Aunque ya esté muy vista, nunca me cansaré de "dar la cara" cuando las noticias sean tan bonitas como la que hoy publicaba La Nueva España.


31 de octubre de 2018

1.250 MOTIVOS PARA SEGUIR

Cuando el pequeño Manu Barrera falleció quise hacer algo en recuerdo a él y en honor a su familia. Fue entonces cuando se me ocurrió la idea de intentar llevar a cabo la iniciativa Maratones contra la Leucemia a favor de la Fundación Josep Carreras.
Una aventura que comenzaba el pasado día 7 de octubre en Logroño y, tras pasar por Burgos y Bilbao, finalizaba el domingo en Alcalá de Henares.


4 maratones sub 3 horas en 21 días dan para mucho...
Como se debe de andar por la vida, a la maratón nunca se le debe de perder el respeto y hay que afrontarla siempre con humildad. Estas fueron las claves para no perder de vista la perspectiva real de la dureza del reto que me había marcado y poder llevarlo a cabo.


"El talento te hace destacar. El corazón te hace trascender", me dijeron una vez... Yo le eché corazón (y mucho) a esta causa. Y de eso sí que puedo estar orgulloso. Satisfecho de lo conseguido. Podría contar muchas cosas, pero creo que sobran cuando lo que verdaderamente quiero transmitir en estas líneas es la verdadera esencia de la iniciativa.
El lunes me levantaba feliz. Ese es el resumen de tres duras semanas. La recompensa que uno recibe por haber decidido destinar una pequeña parte de su tiempo a mejorar un poco lo presente.


Una vez más (y todas serán pocas) quiero agradecer a MOTOR NALÓN y a EL PINTU su colaboración. Patrocinios con los que, al contrario que en otras muchas ocasiones, llevar a cabo esta iniciativa no me costó dinero.



A Ramón Villa, Francisco Medina, Bruno Toledo, Manuel Inclán, Raúl Fernández y Francisco Portal por dejar a un lado su vida para acompañarme en los diferentes viajes que tuve que hacer... A mi FAMILIA por entenderme y respetarme... A Tartiere Auto, Bebidas El Tordu, Sidrería El Escalón, Sidrería El Requexu, Xeitu Seguros, La Coctelera de May y Peluquería Saúl Miranda por su colaboración incondicional desde hace tiempo con las causas que promovemos... Y a TOD@S los que, de una forma u otra, me ayudáis a empujar la rueda para que no pare de girar (que sois muchos).





El paso por las maratones de Logroño, Burgos, Bilbao y Alcalá de Henares se resume en 707 minutos y 31 segundos, a un ritmo medio de 4:06 min/km, con una frecuencia cardíaca media de 152 ppm y 15.318 calorías consumidas, que se traducen en 1.250€ destinados a la lucha contra la leucemia.

A TOD@S los que habéis formado parte de esto, con el mismo cariño que me habéis mostrado, os quiero dedicar esta foto de los últimos metros antes de cruzar la meta el pasado domingo... ¡Seguimos!


24 de octubre de 2018

ENTRENAMIENTOS PERSONALES


¿Te gustaría salir del sedentarismo...? ¿Volver a ser el de antes para sentirte bien...? ¿Preparar tu carrera de San Silvestre...? ¿Correr 10 kilómetros por primera vez...? ¿Preparar el asalto a la Media Maratón...? ¿Cruzar la meta de una maratón o mejorar tu marca en la distancia de Filípides...?

De la unión de mi experiencia y los conocimientos y la formación de Ramón Villa Posada, nace El Búfalo Entrenamientos Personales.
Entrena con nosotros y... ¡Embiste tus Metas!


Contacto
  • WhatsApp: 684 625 800
  • Correo Electrónico: entrenamientos@hectormoro.com

Nuestra Formación
  • Diplomado en Magisterio especialidad Educación Física
  • Técnico Superior en Animación de Actividades Físicas y Deportivas (TAFAD)
  • Entrenador Nacional de Triatlón
  • Entrenador Especialista en Larga Distancia

El deporte hay que utilizarlo como un arma de terapia física y mental... De lo contrario estás enfermo, y nuestra labor es que estés saludable.


18 de octubre de 2018

COMO UNA BORRACHERA

No hay medallas que sienten mejor que las que vienen en forma de cariño. No se pueden tocar, pero se palpan y no pierden el brillo con el paso del tiempo.
Estos días me he sentido muy querido... ¡Y estoy muy agradecido!



Con el objetivo de participar en el Campeonato de España MD que se celebraría en Orihuela el 4 de marzo (fecha en la que cumpliría 38 años), comenzaba el año con todas las energías puestas en la temporada de duatlón, deporte que desde hacía siete años no practicaba.
Los deportistas que pasamos por caja casi todos los fines de semana para hacer lo que nos gusta, nos movemos por motivación... ¡Y por ilusión!. Yo encontré una buena dosis de ambas en la cita de Orihuela... Hasta que pasó.
Como una borrachera en la que lo pasas bomba mientras dura, dejándote una resaca bestial cuando pasa, puedo definir lo que supuso para mí proclamarme Campeón de España de Duatlón MD (GGEE)... Y no sabría como explicarlo pero el sentimiento de vacío que sentí me acompañó durante unos meses.
Cuento en la sección "Sobre Mí" -que aparece en el lado superior/derecho de este blog- que con 38 años en la espalda he logrado ver y entender el deporte desde un punto de vista en el que la competición no sea lo único que me motive para seguir vistiéndome de corto cada día, para intentar seguir al pie del cañón durante muchos años más.
Con esto no quiero decir que no vuelva a disfrazarme de duatleta para competir o a intentar volver a estar en la salida de un Campeonato de España, pero tengo claro cuales son mis prioridades. Aquello que me llena de verdad deportivamente hablando.
Con más de 9.000 kilómetros pedaleados sobre un rodillo, otros cuantos al aire libre y largas sesiones de carrera en los primeros nueve meses de este 2018, necesitaba algo que me devolviera la motivación y la ilusión. Palabras clave para cualquier deportista popular, como digo arriba.
De esa búsqueda surge la idea de intentar completar 4 Maratones Sub 3 horas en 21 días.


Logroño y Burgos ya son historia y nos esperan por delante los 42,195 km de las Maratones de Bilbao (20 de octubre) y Alcalá de Henares (28 de octubre).
Mucho trabajo en la sombra (y al sol) hay detrás de este reto que me he marcado a favor de la lucha contra la Leucemia. Buscar objetivos que uno se autoimpone y hacer todo lo posible para llevarlos a cabo es lo que nos hace mejores personas a la gente de a pie... Porque al final los sueños no se cumplen, se trabajan.


El paso por Logroño y Burgos se resume en 352 minutos y 81 segundos a un ritmo medio de 4:06 min/km con una frecuencia cardíaca media de 148 ppm y 7.345 calorías consumidas, que se traducen en 932€ recaudados... ¡Seguimos!


Ya que estamos de paso, dejemos huellas bonitas...

29 de agosto de 2018

OCTUBRE: OBJETIVO MARATÓN

¡Vamos a intentar completar 4 Maratones Solidarias (Sub 3 horas) en 21 días!


Objetivo:
  • Recaudar fondos destinados a la Fundación Josep Carreras

Donativos:
  • www.migranodearena.org 
  • ES43 3059 0063 2129 4138 1820 (Caja Rural)

28 de agosto de 2018

START

Desde el pasado 22 de septiembre de 2017 soy DISTRIBUIDOR OFICIAL para el Valle del Nalón de la prestigiosa y reconocida marca KEEPGOING.
Además, muy agradecido, formo parte del Team keepgoing y cuento con el patrocinio de la marca para mi consumo personal.
Barritas, geles, pasteles energéticos, bebidas energéticas, bebidas recuperadoras, proteínas, creatina, protectores articulares, encapsulados (BCAA'S, L-Glutamina, Sales, Beta Alanina, polivitamínicos, L-Carnitina), productos para el control de peso... ¡Un amplio catálogo a tu disposición!


Intentando buscarme un hueco en el mercado que me permita seguir viviendo, tras analizarlo y valorarlo desde hace un tiempo, he decidido emprender y abrir un punto de venta donde ofrecer estos (y otros) productos con un trato más personalizado.
De esta forma -el próximo 1 de octubre- comienza su andadura El Búfalo (Complementos&Nutrición Deportiva). Un pequeño espacio pensado para deportistas y amantes de la vida activa y saludable.


Una idea modesta pero con la capacidad de dar forma a un proyecto capaz de diferenciarse.
Os esperamos en El Entrego (C/Ramón y Cajal, 12 - Bajo).
También estamos en Facebook e Instagram.


28 de julio de 2018

OKTOBERFEST

Hace tiempo que entendí que no tiene sentido organizar la vida. Tampoco digo que haya que vivir al límite, pero los planes a muy corto plazo. Carpe Diem.
Tras conseguir proclamarme Campeón de España de Duatlón MD (GGEE) el pasado mes de marzo, mi próximo objetivo deportivo importante del año estaba fechado para el próximo 21 de octubre. Todos mis esfuerzos estarían dirigidos al Campeonato de Europa de la especialidad, que se celebrará en Ibiza.
Pero la vida tenía otros planes para mí y me ha lanzado un nuevo reto: 
Con 38 años que tiene este "viejo" que escribe, mi hija me hará abuelo. Estamos esperando muy ilusionados la llegada al mundo de Gala
Después de años en los que únicamente sufrimos la pérdida de nuestros seres queridos, por fin llega una nueva vida a nuestra familia... Y eso siempre es motivo de celebración.


Cierto es que podía viajar a Ibiza "con lo puesto" y "a ver qué pasa" (cualquier resultado sería bueno al hacerlo sin objetivos) pero no me apetece tomar la salida si no es al 100% de mis capacidades. Preparar la cita en condiciones me exigiría un compromiso personal que no creo que pueda llevar a cabo. Por ello toca adaptarse a las circunstancias y mentalizarse de que habrá que cambiar las horas sobre la bici por largos (y esperados) paseos empujando el carricoche de Gala

Una vez decidido que habrá que dejar la participación en el Europeo para otra ocasión, y tras una temporada "entrenando en tierra de nadie" sin rumbo ni objetivos, esta mañana, después de un tiempo sin visitarla, volvía a sumar kilómetros sobre el rodillo en la cueva del dolor... ¡Bendita cueva!
Y entre esas cuatro paredes la inspiración se activa y surgen grandes ideas...


Sobra decir que el deporte forma parte de mi día a día. Lo necesito. Ni aunque tuviera una docena de nietos abandonaría la práctica del mismo... Pero necesito objetivos que me motiven, y me empujen a entrenar con una meta a medio plazo.
De esta necesidad surge mi particular Oktoberfest.


De tod@s (al menos de los que seguís este blog) es sabido mi romance con la distancia de la maratón. Tras esos 42,195 kilómetros se esconden multitud de sentimientos difíciles de experimentar sin haber cruzado esta mítica meta.
En octubre intentaremos volver a saborear esta sensación tan agradable.
Y vamos a hacerlo de una manera peculiar, diferente... ¡Como a mí me gusta!
¡Vamos a intentar completar 4 Maratones Solidarias Sub3 horas en 21 días!


Programa del Oktoberfest:
  • Maratón de Logroño (7 de octubre)
  • Maratón de Burgos (14 de octubre)
  • Bilbao Night Marathon (20 de octubre)
  • Maratón de Alcalá (28 de octubre)

Cierro esta entrada con un fragmento del libro Vivir es la Polla (Valentí Sanjuan), que resume a la perfección la esencia que quiero reflejar en estas líneas:

SIN TETAS METAS NO HAY PARAÍSO
"Y la única manera que tengo de darle cerita al asunto, de tener la tienda de campaña montada, de ir palote todo el día (llámalo como quieras), es MARCARME METAS".